En sus marcas…

Posted: November 9, 2017 in As I think it...

¿Listos? ¡Fuera!

Estoy vivita y coleando. He estado ocupada en las últimas semanas preparando mi próximo gran reto personal. Todavía no estoy en condiciones para compartir todos los detalles, pero quería pasar por aquí para dejarles con la expectativa. Próximamente compartiré la noticia.

De repente, aunque no realmente de repente pues tengo un tiempo trabajando en este proyecto, estoy zambullida en el mundo del que soy ciudadana… y me encanta.


 

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Hoy lloré de alegría.

Posted: September 27, 2017 in As I think it...

Siempre he creído en la importancia de las redes; los contactos mueven economías y en los últimos años las redes sociales han impactado al mundo de una manera increíble. 

Pero las redes de amigos, de amigos verdaderos, de esos de toda la vida que no hay tecnología que separe o acerque más de lo que sus almas están ya entrelazadas, llenan nuestros días de sentimientos indescriptibles.
La hermana de una amiga de infancia está atrapada con su familia en Puerto Rico, donde la crisis humanitaria posterior al huracán María tiene a millones de personas en una situación realmente lamentable. 
Esta amiga de infancia y yo nos graduamos del mismo colegio, Babeque de nuestro corazón, y ambas participamos activamente de un grupo de chat en Whatsapp que se creó recientemente para conectarnos, casi al cumplir 20 años de graduados. 57 de los 60 que aquella noche de verano en 1999 recibimos nuestros diplomas de bachilleres bajo el mismo techo estamos en ese grupo virtual. Todos los días compartimos los mismos chistes de aquel entonces, nos burlamos de los profesores, desahogamos nuestras frustraciones de adultos y jugamos a la memoria recordando juntos un montón de momentos vividos en la adolescencia.
Hoy cada uno tiene su profesión y su familia, algunos nos hemos ido a vivir a otros países lejos de República Dominicana. Pero estamos unidos por algo que nos supera. 
Uno de estos compañeros amigo del colegio trabaja para Royal Caribbean, compañía que decidió contribuir con la situación en Puerto Rico y enviará este jueves un barco crucero de evacuación. Obviamente los cupos son limitados y la demanda es inmensa. Pero mi amigo, al saber de la situación de la familia de uno de nosotros, consiguió una cabina, sin costo alguno, para la hermana de mi otra amiga y toda su familia, y si Dios quiere mañana estarán saliendo con destino a una mejor vida. 
Cuando supimos la noticia en el chat, lloré de alegría, y de más está decir que todos nos sentimos sumamente agradecidos y orgullosos. El poder de las redes. La magia de la amistad. 
Los amigos son un tesoro que sobrepasa fronteras. Hoy más que nunca me siento rebosante de bendiciones al saberme cerca de tantos.

Una sola cosa

Posted: September 25, 2017 in As I think it...

Me encanta leer. El que me conoce sabe que leo mucho, prácticamente todos los días. Prefiero los libros impresos, pero dados los avances de la tecnología y la facilidad con que se lee en el Kindle del celular mientras hago mi diario commute en el Metro, he empezado también a leer digitalmente.

Mi libro digital de turno se llama “The One Thing” (Gary Keller & Jay Papasan), y me está encantando. Aún no lo termino y ya siento la necesidad de compartir lo que me ha enseñado. Para personas como yo, emprendedoras, apasionadas, que no se pueden aburrir… este libro es obligatorio. 
Hay una sola cosa, esa cosa, que haciéndola en este momento te ayudará a que todo lo demás en tu vida sea más fácil o innecesario. A veces “la” cosa no es tan obvia o fácil de identificar a simple vista… pero una vez empiezas a hacerte la pregunta una y otra vez (¿Cuál es esa cosa que puedo hacer ahora mismo para que todo lo demás fluya mejor?) se van descartando un montón de “prioridades” que como por arte de magia dejan de serlo.
Me encanta el que esto me recuerda aprendizajes de otros libros que leí hace mucho… Me hizo pensar de nuevo en el poder del enfoque de nuestra energía… aquello en lo que ponemos nuestra atención es a lo que damos poder en nuestro aquí y ahora. 
Cada mañana, cada hora, cada día, cada semana hay una sola cosa que es lo que realmente tengo que hacer para seguir fluyendo, para crecer, para alcanzar cielos más altos.

Vivirlo de lejos.

Posted: September 7, 2017 in As I think it...

No es fácil. Sé que vivirlo en persona es mucho peor, pero nunca había tenido que sufrir por días la ansiedad de ver desde la distancia cómo un gigantesco fenómeno natural arropaba a mi amada isla y al 98% de mis seres queridos. 

Las millas que nos separan físicamente desaparecen por ratos, porque me siento más cerca que nunca, conectada en alma y espíritu con mi tierra; en otros momentos, esas mismas millas se multiplican mil veces, porque el no estar ahí y sólo ver lo que ocurre por la televisión o las redes sociales me encapsula en una rara nebulosa de cuasi-realidad, impotente.
No estaba prepadada ni ha sido fácil aprender a conciliar las contrastantes imágenes de los medios de comunicación e imaginarme lo peor, con los increíblemente calmados reportes desde la República Dominicana y agradecerle a Dios… Tampoco ha sido fácil sentirme culpable de estar libre de peligros e intentar canalizar mis energías en cosas productivas y reales, disfrazando mi ansiedad. 
Sentí mucho miedo; me preocupé por mis abuelos, por mis padres, por mis hermanos, por mis sobrinos, por mis demás familiares, por todos mis amigos y por mis compatriotas en cada rincón quisqueyano. Temí por la infraestructura, por los avances que hemos logrado en los últimos años como país. Me apené mucho por la destrucción que vivieron otras islas del Caribe. Me aferré a mis bienes materiales que están en zonas vulnerables a la amenaza de Irma; los solté y confié. 
Recé y recé de nuevo. Dudé. Y volví a rezar.
Y es que la naturaleza nos jamaquea, nos “llama a capítulo” y nos hacer reflexionar y reaccionar. No somos nada y a la vez somos todo. Somos tan pequeños y asimismo partes esenciales de un inmenso impensable, incomprensible.
Sin dudas República Dominicana está en el mismo trayecto de la bendición divina. Aún toda la tormenta no pasa y probablemente tengamos algunos daños; pero confío en que lo peor ya pasó y no fue tan grave. Espero que el viento siga soplando bien fuerte a este huracán hacia mar abierto y lo haga esfumarse antes de afectar más vidas. 

Nunca jamás.

Posted: August 16, 2017 in As I think it...

No puedo evitar sentirme identificada con quienes son aislados por su religión y con las familias que fueron víctimas del holocausto, porque mi abuela materna (que este 17 de agosto cumple 10 años de fallecida) era alemana y su familia tuvo que emigrar en aquellos años, huyendo de las atrocidades que se cometían contra los judíos. Me uno al #NuncaJamás. Ese dolor es también mío. 
No puedo evitar sentirme identificada con las minorías que sufren discriminaciones, porque soy mujer, inmigrante y latina. En carne propia no he vivido el racismo ni perjuicios por ese tipo de estigmas, me considero muy bendecida en ese sentido, pero sí sé lo que es sentirse rechazada por condiciones que no controlas y que contrario a perjudicarte, te enorgullecen. Esa impotencia es también mía.
No puedo evitar que me indigne la pobreza, la desigualdad y la injusticia que prevalece en este mundo. He sido testigo un millón de veces de todas las oportunidades que existen para unos pocos mientras otros muchos disfrutan de recursos ilimitados. Esa frustración es también mía. 
Dolor. Impotencia. Indignación. Frustración. ¿Hasta cuándo algunos humanos tendrán que discriminar o atacar a otros para sentirse más grandes ellos mismos? ¿Será que es imposible una humanidad respetuosa, armoniosa, en paz con la diversidad? 

#NeverAgain #NuncaJamás

Punto de inflexión.

Posted: July 10, 2017 in As I think it...
En un abrir y cerrar de ojos se cumplió hace poco mi tercer aniversario de haber llegado a Washington, DC. Increíble todo lo que he vivido y las bendiciones recibidas en este tiempo.
En este contexto reflexiono hoy sobre aquello que una vez me explicaron en mis clases de introducción a la Economía como el “punto de inflexión” – matemáticamente se explica como “aquel en donde los valores de una función continua pasan de un tipo de concavidad a otra”; coloquialmente lo entendemos como un momento (“punto”) de cambio, o ‘turning point‘ en inglés.
Probablemente la definición que más me gusta y que considero más precisa y fácil de comprender es la que argumenta que el punto de inflexión es, sin más ni menos, el punto en el que cambia una tendencia.
Lo que me causa hoy pensar en esto es que, como parte de mi trabajo en esta ciudad suelo asistir a conferencias y conversatorios de diversos temas y en prácticamente todos esos eventos a los que he asistido por tres años ya, la introducción a la discusión de turno incluye expresar que se está en un momento crucial, decisivo. No importa si se está analizando la inmigración ilegal, la política energética americana, los desafíos de la democracia en las Américas, o las consecuencias del Brexit para la Unión Europea… siempre se está en un punto de inflexión.
Así como si el cambio es inminente y permanente, como si la inflexión fuera lo constante, lo único garantizado. Permanent Beta. Iteración tras iteración.
No me enseñaron en Economía ninguna curva o explicación matemática de la vida misma. No me explicaron cómo se adaptan las variables, las emociones, a la transformación continua, a los cambios inevitables a los que se enfrentan. Pero definitivamente he aprendido que siempre estamos en evolución. Y las tendencias en nuestras vidas no son más que el resultado de la suma de todas nuestras decisiones y reacciones, cada segundo, cada minuto.

Hace unos días estuve en México, participando en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA). Una situación en particular me llamó mucho la atención: en el centro de convenciones donde se celebraba la actividad destinaron dos de los (muchos) baños disponibles para “personas de todos los géneros”. La idea era habiltarlos para todo el que lo necesitara, independientemente de su identidad o expresión de género.

No puedo negar que la primera vez que me acerqué a ese baño me confundí porque automáticamente estaba buscando la señal correspondiente al baño de damas. Al leer el letrero, me pareció interesante -sobretodo porque el año pasado, en la misma actividad de la OEA celebrada en Santo Domigo, hubo todo un desmadre y muchas protestas porque no dejaron entrar a los baños de damas a personas que aun no habiendo nacido mujer, se identifican y viven como tales.

Yo entendí el mensaje y simplemente elegí una puerta al azar y entré a utilizar los servicios. En varias ocasiones escuché a damas y a caballeros (incluyendo empleados de la propia OEA o de misiones permanentes de países ante dicho organismo) expresar su desacuerdo o bien incomodidad con la medida. Les parecía increíble que hubiesen hecho eso, casi una “burla” o bien una falta de respeto al status quo. La pobre señora que limpiaba ese baño se acostumbró a comentar con sus clientes (de ambos sexos) lo “extraño” del asunto; a ella misma le parecía raro.

No estamos acostumbrados a la igualdad. Estamos como borregos siguiendo lo que “debe ser” o lo que “siempre ha sido”, sin darle una oportunidad a siquiera contemplar algo distinto, que si bien puede no sea lo que entendamos como correcto, también puede ser que sea más equitativo para minorías que sufren en carne propia, cada día, “pequeñas” injusticias. Sólo por eso merecen ser opciones al menos contempladas.

No pretendo en lo absoluto intentar explicar o justificar una postura u otra. Respeto las opiniones de cada quién y valoro -demasiado- la libertad de elección. Sólo reflexiono en la importancia de predicar con el ejemplo. Muchos de los asistentes a la Asamblea General de la OEA promueven el desarrollo sostenible, el estado de derecho, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, y demás causas. Todos en principio estábamos allí en nombre del diálogo y de la prosperidad de nuestros pueblos… “Más derechos para más gente” significa también tener la capacidad de aceptar que nuestras opiniones y perspectivas pueden no ser las únicas buenas y válidas. 

‘Recalculating’

Posted: June 5, 2017 in As I think it...

Alguien una vez me dijo que en la vida nos balanceamos entre las principales áreas que generalmente priorizamos: familia, trabajo, amor, salud… y que era imposible tenerlas todas “bajo control y en óptimas condiciones” todo el tiempo, al mismo tiempo. Algo así como que había que elegir o conformarse con tener algunas de estas cosas tal y como las soñamos, pero sabiendo y aceptando que las demás van a flaquear de alguna manera u otra.

No me daba la gana de creerlo. Me rehusaba a aceptar que era cierto, que simplemente no podemos tener todo lo que anhelamos, tal y como lo queremos, todos los días de nuestras vidas. 

Todavía no lo quiero creer. Pero desde que escuché eso por primera vez tengo esa reflexión “detrás de la oreja” y me persigue, sobretodo cuando paso, con frecuencia, por alguna situación que la valida. 

¿Será que es imposible? ¿Será que tenemos que equilibrar los estándares para no ser tan exigentes en todo? ¿Será que para poder ser “exitosos” en un área la otra debe necesariamente serlo menos, por el simple hecho de mantenernos con los pies sobre la tierra? ¿Será que debemos recalcular nuestra definición de éxito, de felicidad, y ser más agradecidos con lo que hemos sidos bendecidos? 

Recalculating…

Recalculating…

Recalculating… 

Hace dos años

Posted: March 31, 2017 in As I think it...

Hace justo dos años estaba caminando por las calles de la India, hipnotizada con sus colores y contrastes, sabores, vapores y sensaciones.

Hace dos años estaba viviendo una experiencia increíble e inolvidable con dos amigos que la hicieron aún más especial.

Hace dos años estaba disfrutando de una aventura con la que tenía décadas soñando.

Hace justo dos años fui testigo de que hay que vivir la vida en el hoy y ahora, perseguir las metas y deseos más íntimos, gozarse la bendición de estar, ser y hacer.

Hace dos años, una civilización completamente distinta a la mía me enseñó cómo los humanos somos iguales a pesar de las marcadas diferencias.

Gracias, India, de nuevo. Namaste.

Esa que quiero ser…

Posted: February 7, 2017 in As I think it...

…no cuestiona todo ni sobre analiza nada

…disfruta cada momento de cada día, valora los ahora

…agradece las bendiciones recibidas

…es libre, independiente, maneja su tiempo

…explota su creatividad en su entorno

…siembra semillitas de esperanza

…ayuda al prójimo sin excusas

…fluye con la vida sin pensar en el qué dirán

…viaja y conoce mil culturas

…es espontánea

…no tiene miedo escénico

…se goza la playa, la montaña, la nieve

…construye puentes, nunca muros

…alimenta amistades con detalles inesperados

…acaricia su familia por sobre todas las cosas

…promueve respeto, comprensión, tolerancia

…se opone a las injusticias

…lucha por sus valores y principios

…es optimista, soñadora, luchadora

…cultiva su espíritu emprendedor

…cuenta con una red de apoyo increíble

…es aventurera, se atreve

…escribe libros y blogs

…toma fotografías

…saborea un buen vino

…ama sin límites
Esa que quiero ser… soy yo. Está dentro de mí. ¡Qué importante es recordarnos cada día que somos lo que queremos ser, lo que decidimos elegir!